Hola!
Si vamos a empezar a escribir sobre lo que nos gusta ¿Para qué nos vamos a andar con chiquitas? ¡El punto G!
Una cosa está clara, uno no puede andar tan campante por la vida sin saber dónde está el punto G (Wiki). Sí, esto también va para ti machote, tú tampoco vas libre de pecado si crees que tu deber como hombre es saber orientarte bien con los mapas, también debes saber encontrar estos atajos directos a la meta!
Si ya lo sabéis, en este artículo vais a encontrar algunos truquitos muy útiles, y si no lo sabes, no te preocupes, lee y guarda este artículo como un botiquín de supervivencia al que puedes echarle mano en el momento que lo necesites!!
La G viene de Gräfenberg, que fue el ginecólogo que lo descubrió o al menos eso dice la historia, (No dice nada de lo bien que se lo ha pasado estudiandolo aunque todos nos lo imaginamos
). En cualquier caso se trata de un punto que se encuentra en la parte superior interna de la vagina a unos pocos centímetros de la entrada. Sin embargo el encontrarlo no es garantía de nada, las estadísticas muestran que solo el 25 % de las mujeres tienen orgasmos vaginales, mientras que el resto los tiene clitóricos. En general el orgasmo femenino es una cuestión de maduración en términos de sexualidad y de conocimiento de tu propio cuerpo. No hay recetas mágicas para alcanzarlo, para algunas es muy fácil y para otras muy difícil. Lo importante es conocerte y darte (o que te den) lo que te gusta y necesitas. En todo caso, lo interesante del punto G no es encontrarlo, si no Buscarlo!!! MANOS A LA OBRA !
1. Encontrarlo. Hoy vamos a tratar de lo más básico Cómo encontrarlo. Normalmente se encuentra a unos 4 cm . en el interior de la vagina, fácilmente detectable por ser un tejido esponjoso. Cuando la mujer está excitada y las paredes de la vagina se humedecen, el tejido se vuelve más grueso.
Al estimularlo crea un sensación diferente a todas las demás, a algunas mujeres les provoca la misma sensación que si tuvieran ganas de orinar y a otras les hace incluso eyacular.
2. Excítate. El primer paso es excitarse, como hemos visto cuando está excitada es más fácil encontrar el punto G. Si estás sola, busca tu vibrador favorito, ponte una película erótica o sumérgete en una fantasía erótica que te excite mucho. Si estas con tu pareja, pedile que te de un masaje por todo el cuerpo, masajee tu clítoris o hazle sexo oral.
3. Introduce un dedo o un juguete. Ahora llegamos a lo que realmente querías, introduce un dedo en tu vagina y cúrvalo hacia tu barriga, de manera que este apoyado en la parte superior de tu vagina. Si prefieres usar un juguete te recomiendo un estimulador de punto G, hay cientos de modelos diferentes. Una vez dentro de la vagina notarás un tejido húmedo y esponjoso, si es así vas bien, sino simplemente búscalo porque es fácil de encontrar ya que al tacto nada tiene que ver con el resto de las paredes de la vagina.
4. Estimúlalo. Ahora que ya sabes dónde está y has podido notar el tejido que lo envuelve toca estimularlo. Para ello la mejor manera es con ayuda de dos dedos dentro de la vagina y ligeramente curvados hacia arriba comenzar a golpear suavemente el punto G. Tendrás que ir probando para encontrar el ritmo y lugar en el que más te excita.
5. Experimenta. Como te decía no hay una sola manera de estimularlo, cada mujer es diferente y por tanto necesitas conocerte, y para eso nada mejor que ir experimentando y probando diferentes posturas, con uno, dos o más dedos, o juguetes eróticos. Pueden ser los dedos de tu pareja o incluso alguno de esos sofisticados juguetes.
6. Eyacula (o no)! El presionar el punto G o las contracciones provocadas por el orgasmo pueden hacer que una mujer eyacule. No se trata de orina, sino de un fluido que igualmente sale por la uretra como en el caso del hombre. No es nada raro, pero tampoco les ocurre a todas las mujeres. Si te pasa no te preocupes, no te has hecho pis encima, es algo totalmente natural.
Espero que os haya gustado!
Disfruten!!

